¿Qué es la incapacidad temporal?

En algún momento de la vida cualquier persona puede tener un episodio en el que se vea afectada su salud. Ante este panorama nos podemos preguntar, ¿qué es la incapacidad temporal? La respuesta es que es un tipo de subsidio que recibe un empleado tras sufrir un accidente. Sin embargo, también puede estar ocasionado por alguna enfermedad común.

Por lo tanto, las personas que pasan por estos inconvenientes de salud, tienen derecho a percibir cierto dinero por parte de la Seguridad Social. Este sistema público tiene la función de proteger a la población de circunstancias de desempleo, enfermedades o vejez.

Imagen salvada de Pexels.

¿Qué tipos de incapacidad temporal existen?

Sufrir una incapacidad temporal es algo muy común, por lo que no hay que tener mayor preocupación. Puede estar ocasionada por las siguientes dos circunstancias:

Contingencias comunes: Dentro de las contingencias comunes, están las enfermedades y accidentes no laborales. El empleado está en una situación en la que no puede trabajar con normalidad. Se estima que la mayoría de los pagos a un trabajador por parte de la Seguridad Social, están relacionados con contingencias comunes.

En consecuencia, estas circunstancias son válidas para personas que laboran en una empresa, o que trabajan de forma independiente o autónoma.

Contingencias profesionales: Este tipo de contingencia está relacionada mayormente por dos conceptos: el accidente laboral, y la enfermedad profesional. Los accidentes laborales se refieren a lesiones en el cuerpo que ocurrieron durante el proceso de trabajo. Por ejemplo:

  • Accidentes sufridos durante el tiempo de trabajo.
  • Accidentes ocurridos durante el transcurso de llegada al trabajo.
  • Accidentes ocurridos durante una actividad laboral habitual, o una tarea no habitual.
  • Accidentes en comisión de servicio.

En el caso de las enfermedades laborales están:

  • Fatiga visual.
  • Gastritis.
  • Obesidad.
  • Gripe o resfriado.
  • Dolor de espalda, (lumbalgia o fatiga postural), entre otras.

¿Cuáles enfermedades causan incapacidad permanente?

En el caso de la incapacidad permanente, se toman en cuenta enfermedades que por su naturaleza impiden el normal desenvolvimiento del empleado. Entre ellas están:

  • Esclerosis múltiple.
  • Migrañas.
  • Neuropatía periférica.
  • Ictus.
  • Demencia.
  • Parkinson.
  • Cáncer.
  • Cardiopatía.
  • Alzhéimer, entre otras.

No obstante, es necesario recordar que la incapacidad permanente debe estar avalada por un especialista. Además, cada país tiene un código legal que orienta sobre el proceso para obtener beneficios ante este tipo de circunstancias.

¿Cuál es el tiempo promedio de una incapacidad temporal?

El tiempo que debe durar una incapacidad temporal, es relativo. Sin embargo, suele tener una duración máxima de 365 días. Esta cantidad puede ser prorrogable a 180 días más. En el caso de las enfermedades profesionales, la incapacidad tiene un tiempo de alrededor de seis meses. Puede ser prorrogable a seis meses más.

¿Cuándo termina el subsidio por incapacidad?

El subsidio por incapacidad puede terminar por diversas razones. Entre ellas, están:

  • El médico tratante da de alta a la persona afectada.
  • El incapacitado no se presentó a los reconocimientos médicos.
  • La persona está en proceso de jubilación.
  • Vencimiento del tiempo máximo de incapacidad.

¿Cómo prevenir enfermedades laborales?

El empleado está en la obligación de cuidar sus propios intereses en la empresa en la que trabaja. Pero también es cierto que la mayor responsabilidad debe provenir de la organización. Las enfermedades laborales pueden estar sujetas al estrés de los trabajadores por sus actividades diarias.

Asimismo, los padecimientos pudiesen estar encausados por negligencias de la empresa al no proporcionar elementos que faciliten el desempeño de sus empleados.

Para prevenir una incapacidad laboral por enfermedades, se deben tomar en cuenta los siguientes lineamientos:

  • Mantener en buen estado los espacios de trabajo: Tanto la empresa como el empleado deben asegurarse de que el sitio de trabajo esté en buen estado. Es decir, que los escritorios, sillas, iluminación, ventilación, entre otros aspectos, estén en perfectas condiciones. Cualquier falla que represente un riesgo para el empleado debe ser modificada para la seguridad de todos.
  • Realizar actividades de sensibilización laboral: Las empresas deben impartir charlas y recomendaciones a sus empleados para fomentar prevenciones para la salud. Ofrecer información sobre consecuencias de conductas inapropiadas, o sobre riesgos profesionales. Esto, dependerá de las obligaciones del trabajador. La sensibilización y la empatía son importantes para el buen desempeño laboral.
  • Mantener una higiene laboral: La higiene laboral en un trabajo es necesaria para evitar gérmenes que puedan enfermarnos. Es especial en esta época con la COVID-19 asechando. Los empleados deben lavarse las manos durante al menos 20 segundos. La higiene es de suma importancia, tanto respiratoria como cutánea.
  • Manejar el estrés: El estrés es una enfermedad crónica que puede dañar la salud en general. Es la raíz de todos los padecimientos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el estrés laboral afecta la salud física y psicológica de los empleados. Esto puede influir significativamente en el desempeño de sus funciones diarias.

Entre las enfermedades que ocasiona el estrés están:

  • Problemas cardíacos.
  • Desgarros musculares.
  • Dificultades mentales.
  • Trastornos menstruales.
  • Miopía.
  • Dolores de cabeza.
  • Patologías relacionadas con la piel.
  • Depresión.
  • Diabetes.
  • Ansiedad.
  • Defensas bajas.
  • Bruxismo (apretar la mandíbula de forma seguida), entre otros.

Para evitar el estrés laboral se debe tener en cuenta:

  • Tomar descansos durante el proceso laboral.
  • Administrar el uso de la tecnología.
  • Poner límites en el trabajo.
  • Organizarse.
  • Realizar actividades de esparcimiento y recreación.
  • Hacer ejercicio físico.
  • Tener tiempo libre.
  • Tomar tiempo para pensar.
  • Visitar parques o lugares para disfrutar de la naturaleza.
  • Evitar distracciones, entre otros.

Relaciones laborales como clave para el éxito

Imagen salvada de Pexels.

Las enfermedades laborales y la incapacidad laboral pueden prevenirse en gran manera con una salud profesional eficiente. Es por ello que las empresas deben asegurarse de que no solo los elementos físicos de las instalaciones estén en perfecto estado, sino, que los empleados tengan una buena relación entre sí, y con sus superiores.

Por consiguiente, los trabajadores deben contemplar un clima laboral efectivo y que promueva una sólida armonía. Los jefes y directivos deben promover:

  • El respeto: Los jefes y directivos deben promover un trato digno y empático con sus empleados. Evitar un tono de voz alto, o irónico. Los trabajadores son profesionales y merecen respeto.
  • Tener capacidades de liderazgo: Ante cualquier eventualidad, el encargado debe brindar ayuda a sus delegados. Sobre todo durante acontecimientos de salud, o algún problema laboral que pueda estar afectando su vida personal o profesional.
  • Honor al mérito: Los jefes y directivos deben ofrecer un reconocimiento público a sus empleados por las labores que desempeñan. Una “caricia” emocional estimula una buena relación laboral y personal.
  • Tener flexibilidad: Las empresas tienen que evitar ser compactas y cuadradas. Ofrecer una flexibilidad en el trabajo asegura mejores actitudes de los empleados. Además, permite que desciendan los niveles de estrés laboral.

Comentarios

X